Infancia Opinión

LA INSOPORTABLE LEVEDAD DE LAS NEE

Milankundera en la insoportable levedad del ser, nos muestra a viva luz el mito de eterno retorno, que plantea repetir en la existencia  las mismas acciones que ya se han vivido.


Por: Sergio Cardona Godoy, Coordinador General Colegio San Gabriel de la Dolorosa,
Gerente de la Fundación San Giuseppe Da Copertino 

El lector se estará preguntado ¿por qué dicho planteamiento sale en relación a las Necesidades Educativas Especiales, NEE?, la relación la llamaremos simbiosis natural con el discurso filosófico.

La realidad que se vive en las instituciones educativas a la hora de atender las Necesidades Educativas Especiales (NEE) es similar, insoportable y leve.  Son miradas como un problema y no como una meta a trabajar desde los planes de mejoramiento institucional. En muchas ocasiones, para no ser fatídicos, estos procesos de atención integral desde la inclusión que contempla las políticas educativas y la ley de discapacidad es simplemente un discurso pedagógico, ya que las personas que padecen dichos diagnósticos (discapacidad cognitiva) no se les lleva el proceso para las adecuaciones curriculares pertinentes según el diagnóstico.

Analicemos el siguiente caso:

En el Colegio XY las directivas y los docentes se enfrenta con el reconocido estudiante con TDAH( Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) y los procesos formativos de dichos alumno son problemáticos por su ritmo de aprendizaje. En su lógica educativa el consejo académico toma postura frente a como intervenir dicha necesidad escolar y deciden que el psicólogo escolar se pronuncie, bajo dicha presión escolar el psico-orientador, emite un juicio de valor del cual salen las famosas “adecuaciones curriculares” Ahora el problema se le dio solución ya que a dicho estudiante TDAH se le realizaran procesos diferenciado para que avance.

Subtitulo: La Realidad: Adecuaciones curriculares sin pruebas técnicas de laboratorios, estrategias para dar consuelos a padres de familias preocupados, informes teóricos de los directivos sobre la inclusión de las necesidades educativas especiales y finalmente un estudiante estancado en su proceso de enseñanza aprendizaje.

Varios responsables

La culpa recae a simple vista en los procesos del Colegio, sin embargo en el obrar de la institución fue con la mejor entereza. Si analizamos, vemos que los estudiantes con NEE se vuelven responsabilidad directa de los Colegios y que los padres de familia y el estado frente al desespero de atender la realidad se descargan en la institución.

En años anteriores se habló de aulas de apoyo; después se estipulo el orientador escolar que solo fue el protocolo más, considerando que se da un orientador para atender  1200 estudiantes , entre los cuales 400 se encasillaban en NEE, palabras menos una idiotez; ahora se habla de adecuación curricular, es decir volver las aulas de clases en  aula especial que atiendan de manera efectivas con estrategias pedagógicas los diferentes diagnósticos que aparezcan y que el psico-orientador  se vuelva el Freud o el Lacan de la educación, en resumen, utopía.

Esta realidad sigue preocupando y más aún cuando las pautas de crianzas fallan, el ambiente escolar se vuelve más complejo, los procesos de alimentación altera la conductas psicológicas de los niños,   y en resumen las NEE proliferan y los Colegios y  los padres de familia  se ahogan en este “problema” y se ven imposibilitados de intervenir  este reto de la educación y la formación de personas integras.

Colegios atendamos las necesidades educativas pero en la coherencia a la  ley, en articulación estratégica con otras entidades competentes y a través de la creación de una veeduría ciudadana que regule el trabajo de NEE  y veremos que la inclusión no solo es responsabilidad de los colegio, sino también de las familias y el estado como lo contempla la Ley de Educación y nuestra Constitución Política.